🎫 Sobre mi participación en la Asamblea Ciudadana de Bruselas

Hace un par de años tuve la fortuna de participar en la Asamblea Ciudadana de Bruselas, un ejercicio político organizado por el partido local Agora. Este partido tiene como única finalidad el dar voz en el parlamento local a las resoluciones que se emiten desde esta Asamblea Ciudadana. Cuando digo “fortuna” es en forma literal ya que todo comienza a partir de una selección aleatoria para recibir la carta de invitación, su aceptación, y un sorteo posterior para elegir a los asambleístas.

En cada ejercicio las y los participantes nos centramos en una temática social concreta. En mi caso discutimos el tema del trabajo, partiendo de la pregunta “¿Cómo podemos garantizar un trabajo digno y correctamente remunerado a cada habitante de Bruselas?”.

El ejercicio requirió formar varios grupos de trabajo, cada uno emitiendo su propia resolución. La nuestra se fijó como objetivo la correcta remuneración de todas aquellas personas que tienen un empleo que beneficia al bien común y a la sociedad. Por ejemplo, recogedores de basura y personal de limpieza pública, enfermeros y enfermeras, guardabosques, personal del servicio social y de guarderías, etc. Resolvimos que, ya que nuestra sociedad actual funciona en base a su trabajo y que sin ellas y ellos sufriríamos de graves problemas, su labor y energía deben ser correctamente remuneradas tanto en especie como en ventajas adicionales, por ejemplo: transporte público gratuito, guarderías, etc.

Desfortunadamente, según lo constatado por el representante de Agora, el parlamento de Bruselas tiene cero interés en las resoluciones que de aquí emanan. Continúan ejerciendo la política electoral clásica, donde muchas de sus discusiones y negociaciones se llevan a cabo tras bambalinas. Además, en Bélgica, las asambleas populares no tienen ningún reconocimiento constitucional, lo cual relega oportunidad alguna al representante del partido político. Es por esto que ahora el partido Agora se está centrando en una campaña para promover un cambio en la constitución Belga de tal forma que las asambleas sean reconocidas como parte de la democracia participativa nacional.

La entrevista, que pueden ver debajo, se centra en mi opinión acerca de las asambleas ciudadanas y/o populares, manifestando mi total apoyo a la idea de que cada ciudad y/o pueblo tenga su propia asamblea. Además expreso mi preocupación sobre cómo la política actual se centra en acuerdos a oscuras entre políticos y lobistas de las industrias, y se deja de lado a personas de a pie, creando un divisionismo ficticio, ya que políticos podemos ser todos, no sólo los y las que pertenecen a cierta clase.

Para mi el ejercicio fue muy valioso, me permitió involucrarme mucho con mi ciudad de residencia, aprender de lleno acerca de lo complicado que es el sistema representativo Belga, al tener demasiados gobiernos.

Siempre podré decir que soy un orgulloso miembro de la Asamblea Ciudadana de Bruselas.

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